Se llama “primeros auxilios” a la atención inmediata y temporal dada a víctimas de accidentes o situaciones de emergencia, hasta recibir ayuda médica. Estar capacitados sobre cómo actuar en estas situaciones requiere de un entrenamiento previo; sin embargo, conocer algunas pautas básicas puede ayudar a no cometer errores mientras se espera la ayuda profesional.
Algunas normas básicas
- Mantener la calma.
- No movilizar a la persona, salvo que exista peligro en el lugar. Es mejor mantenerla recostada boca arriba.
- Mantener la temperatura corporal, abrigarla si hace frío y evitar sobre abrigarla si hace calor.
- No dar líquidos ni alimentos.
- Evaluar si la persona está despierta y si respira adecuadamente. Buscar hemorragias y otras lesiones.
- No hacer comentarios sobre la víctima aun si se cree que se encuentra inconsciente.
- Desechar en bolsas adecuadas todo el material manchado de sangre.
Existen diferentes tipos de situaciones que pueden requerir de primeros auxilios; es importante saber cómo actuar antes de que ocurran.
Veamos algunos casos posibles:
Lesiones de tejidos blandos
• Ante una contusión (moretón o chichón)
- Aplicar compresas frías o hielo. Si aplica hielo, nunca lo haga directamente sobre la piel.
• Ante una herida
- Usar guantes descartables para evitar infecciones o contagios.
- Lavar con abundante agua corriente la periferia de la herida. Aplicar solución antiséptica (yodo, agua oxigenada) y cubrir con apósito o similar, adhiriéndolo con cinta adhesiva.
- No extraer elementos incrustados profundamente, se puede producir una hemorragia.
Ante una quemadura
Las quemaduras pueden producirse por agentes físicos (calor, frío, radiaciones, electricidad, etc.) o por químicos (ácidos y/o alcalinos).
- Lavar con agua corriente.
- No poner sustancias que contaminen la quemadura (aceites, manteca, dentífrico).
- En lo posible, cubrir la quemadura con elementos estériles o un paño limpio humedecido.
- Nunca poner en contacto dos superficies quemadas (no las vende juntas).
- En quemaduras químicas, no utilizar elementos para equilibrar el pH (bicarbonato, vinagre, etc.).
- No destruir las ampollas.
Lesiones de tejidos duros
• Ante una aparente fractura
- No movilizar a la víctima.
- Poner frío local para la inflamación.
- Avisar al centro médico más cercano.
- Si debe trasladar al paciente, buscar elementos para inmovilizar (maderas, metales, cartones duros, etc.).
Hemorragias
• Síntomas
- Sangre externa.
- Sudoración fría, palidez.
- Pulso rápido y débil. Aumento de la frecuencia cardiaca.
- Pérdida del conocimiento (lipotimia).
• Cómo actuar
- Aplicar presión constante sobre la herida con un paño limpio.
- Si el paño se llena de sangre, agregar otro encima, no retirarlo.
- Si la herida tiene un objeto incrustado, no moverlo ni retirarlo. Inmovilizar con paño y venda.
- La herida siempre debe ser evaluada por un médico.
Amputaciones accidentales
• Manejo de la víctima
- Detener la hemorragia y tratar que el lesionado no entre en shock.
- Controlar los parámetros vitales del herido (conciencia, pulso, latidos, etc.).
• Manejo de la parte cercenada
- Colocar la pieza cercenada en una bolsa de plástico dentro de un recipiente con hielo.
- Nunca guardarla directamente en el hielo. Esto produce deterioro de la parte. Jamás sumergirla en agua, produce necrosis de los tejidos.
- Traslade a la víctima y la pieza cercenada a un centro de salud.
Ante lesiones en los ojos
- Si el lesionado usa lentes de contacto tratar de retirarlos.
- Lavar el ojo con abundante agua corriente. Evitar que el lesionado se frote el ojo.
- No tratar de extraer el cuerpo extraño con los dedos u objetos.
- Si el ojo fue expuesto a químicos, enjuáguelo al menos 10 minutos dejando correr el agua desde el ojo sano para evitar que el químico lo afecte también.
- Tapar el o los ojos afectados con un pequeño pañuelo doblado varias veces o con un apósito.
- Derivar al lesionado a un centro asistencial.
Ante una electrocución
- Desconectar a la víctima de la energía cortando la corriente eléctrica sin usar palos ni elementos similares para intentar separarla.
- Transportar a la víctima a un centro de salud.
- Si es necesario y sabe cómo, comenzar la resucitación.